Hay personas que descubren que tienen bruxismo porque el dentista les comenta que tienen un desgaste inusual en el esmalte. Otras lo sospechan porque se despiertan con la mandíbula agarrotada o con una cefalea que aparece puntualmente cada mañana. Muchas más llevan años apretando los dientes durante el día sin saber que eso tiene nombre, diagnóstico y tratamiento. Lo que parece un simple hábito nervioso —una respuesta automática al estrés— puede convertirse, si se cronifica, en una disfunción con consecuencias sobre la articulación temporomandibular (ATM), la musculatura masticatoria, la postura cervical y, paradójicamente, incluso sobre la morfología facial.

En OsteoStudio somos especialistas en fisioterapia ATM en Barcelona, y en este artículo te vamos a explicar con precisión clínica qué es el bruxismo, por qué se produce, cómo reconocer sus señales, qué tratamientos existen (incluyendo masajes, ejercicios específicos y abordajes menos conocidos como el cross tape) y, sobre todo, qué papel fundamental ocupa la fisioterapia especializada en ATM en su resolución.

¿Qué es el bruxismo? Diferencia entre apretar y rechinar los dientes

El bruxismo es una actividad muscular mandibular repetitiva, involuntaria y funcional que se caracteriza por el apretamiento o rechinamiento de los dientes. No es únicamente un problema dental: es una disfunción del sistema nervioso central que se manifiesta en la musculatura orofacial. La décima edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) lo reconoce como trastorno, aunque en la práctica clínica sigue siendo infra-diagnosticado.

Las dos formas principales son:

  • Bruxismo céntrico o apretamiento: la mandíbula cierra con fuerza sin generar movimiento lateral. Es el más difícil de detectar porque no produce ruido. Ocurre tanto de día (consciente o no) como de noche.
  • Bruxismo excéntrico o rechinamiento: hay además un deslizamiento lateral de la mandíbula que genera el característico sonido. Es más frecuente durante el sueño y suele ser la pareja quien primero lo detecta.

Existe también la distinción entre bruxismo de sueño —que se clasifica como trastorno del movimiento relacionado con el sueño— y bruxismo de vigilia, más habitual en personas con ansiedad o trabajos de alta concentración, que consiste en apretar la mandíbula durante el día sin llegar necesariamente a rechinar. Este último suele pasar inadvertido mucho más tiempo.

📖  ¿Qué significa exactamente «bruxismo»?
El término proviene del griego brychein, que significa rechinar los dientes. Sin embargo, en la práctica clínica actual el término engloba tanto el rechinamiento como el apretamiento, ya que ambos comparten el mismo mecanismo neuromuscular subyacente. Lo que varía es el patrón de movimiento y el tipo de daño que generan.

¿Por qué se produce el bruxismo? Causas y factores de riesgo

Esta es una de las preguntas que más nos hacen en consulta. Y la respuesta honesta es que el bruxismo es multifactorial: no hay una causa única, sino un conjunto de factores que cuando coinciden, crean las condiciones para que aparezca. Los principales son:

1. Estrés crónico y ansiedad

Es el factor desencadenante más documentado. La hiperactivación del sistema nervioso autónomo —en particular del eje hipotálamo-hipofisario-adrenal que regula la respuesta al estrés— genera un estado de alerta sostenida que se traduce en tensión muscular generalizada, incluida la musculatura mandibular. La mandíbula actúa como una válvula de escape fisiológica: el cuerpo descarga en ella la tensión que no ha podido resolver de otro modo.

2. Alteraciones del sueño

El bruxismo de sueño se asocia con frecuencia a microdespertares y a transiciones entre fases del sueño. Personas con insomnio, sueño superficial o trastornos respiratorios del sueño (como la apnea obstructiva) presentan una prevalencia de bruxismo significativamente mayor que la población general.

3. Factores oclusales y posturales

Aunque las teorías puramente oclusales han perdido peso en los últimos años, existe evidencia de que ciertas interferencias oclusales y las maloclusiones pueden perpetuar o agravar el bruxismo ya existente. También la postura cervical tiene relevancia: una rectificación cervical o una posición adelantada de la cabeza modifican la posición de reposo mandibular y pueden incrementar la tensión muscular masticatoria.

4. Factores neurológicos y farmacológicos

El consumo de ciertos psicofármacos —especialmente algunos antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS) y antipsicóticos— es un factor de riesgo reconocido. Las personas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) también presentan mayor prevalencia. Se ha propuesto una implicación del sistema dopaminérgico central en la regulación de la actividad muscular mandibular.

5. Factores genéticos

Existe un componente hereditario significativo. Los estudios en gemelos sugieren que la susceptibilidad al bruxismo de sueño tiene una base genética parcial, aunque la expresión final depende de la interacción con los factores ambientales mencionados.

⚠️  Bruxismo y estrés laboral: el círculo que se retroalimenta
En personas con alta carga laboral, el bruxismo suele empeorar en épocas de mayor presión (períodos de cierre, exámenes, situaciones de conflicto interpersonal) y mejorar en vacaciones. Esto no significa que sea «psicológico» en el sentido de imaginario: la tensión muscular es completamente real, medible y tratable. Pero sí indica que el abordaje eficaz necesita actuar sobre el sistema nervioso, no solo sobre los dientes o la articulación.

Síntomas del bruxismo: señales que no debes ignorar

El bruxismo tiene una característica traicionera: en fases iniciales es prácticamente asintomático. La mayoría de personas no saben que lo tienen hasta que aparecen consecuencias ya establecidas. Conocer las señales de alarma permite actuar antes de que el daño sea mayor.

Síntomas musculares y articulares

  • Dolor o tensión en la mandíbula, las sienes o el cuello al despertar.
  • Sensación de mandíbula «cargada» o fatigada por la mañana, como si hubieras estado masticando toda la noche.
  • Chasquidos o crepitaciones en la articulación temporomandibular al abrir o cerrar la boca.
  • Limitación en la apertura bucal, especialmente al levantarse.
  • Dolor referido hacia el oído, sin causa auditiva aparente.
  • Tirantez o dolor en el trapecio y la base del cráneo.

Síntomas neurológicos

  • Cefaleas tensionales recurrentes, especialmente matutinas, localizadas en la zona temporal o frontal.
  • Sensación de presión o «casco» alrededor de la cabeza.
  • Mareo o sensación de inestabilidad asociada a tensión cervical.

Síntomas dentales

  • Desgaste del esmalte detectado por el dentista, a menudo sin que el paciente lo haya notado.
  • Hipersensibilidad dental al frío o al calor sin causa odontológica clara.
  • Fracturas de dientes o restauraciones sin traumatismo previo.
  • Sensación de «muela rota» o de diente débil.

Síntomas diurnos relacionados con el bruxismo de vigilia

  • Notar que aprietas los dientes o tensas la mandíbula mientras trabajas, conduces o te concentras. Muchas personas descubren que están haciendo esto cuando leen este párrafo.
  • Fatiga en los músculos masticadores después de comidas normales.
  • Sensación de que los dientes no encajan bien o que «algo ha cambiado» en la mordida.
🪞  El bruxismo puede afectar a la cara: cara hinchada y cara cuadrada
Uno de los efectos estéticos más llamativos del bruxismo crónico es el engrosamiento del músculo masetero. Cuando este músculo trabaja en exceso durante años, hipertrofia de forma similar a como lo haría cualquier otro músculo entrenado. El resultado es una mandíbula más ancha y una cara de aspecto más cuadrado o rectangular. En casos severos aparece también hinchazón facial matutina. Es precisamente esta hipertrofia la que se trata con neuromoduladores (toxina botulínica).

¿Cómo saber si tienes bruxismo? El diagnóstico

No existe un test único y definitivo para diagnosticar el bruxismo. El diagnóstico es clínico y se basa en la combinación de la historia del paciente, los hallazgos de la exploración física y, en algunos casos, pruebas complementarias. En nuestra clínica de fisioterapia ATM, la valoración incluye:

  • Anamnesis detallada: recogida de síntomas, contexto de estrés o ansiedad, calidad del sueño, historia dental y cualquier tratamiento previo.
  • Exploración de la ATM: evaluación de la apertura bucal (en adultos se considera normal entre 40 y 55 mm), calidad del movimiento, presencia de ruidos articulares y dolor a la palpación del cóndilo.
  • Palpación muscular: valoración de la tensión y la presencia de puntos gatillo en masetero, temporal, pterigoideo medial y lateral, digástrico y músculos cervicales.
  • Exploración postural: evaluación de la posición de la cabeza, la columna cervical y la relación entre postura cervical y posición mandibular.
  • Análisis del desgaste dental: coordinado con el odontólogo, que puede aportar información clave sobre el patrón y la intensidad del bruxismo.

En casos seleccionados, el diagnóstico de certeza del bruxismo de sueño puede confirmarse mediante polisomnografía (electromiografía de los músculos masticadores durante el sueño), aunque en la práctica clínica habitual rara vez es necesario llegar a este nivel de confirmación.

Tratamientos para el bruxismo: qué opciones existen

El bruxismo no tiene un tratamiento único que funcione para todos. El abordaje más eficaz es siempre interdisciplinar, y la combinación de tratamientos depende del perfil del paciente. Repasamos las principales opciones:

Férula de descarga bruxismo

Es el tratamiento odontológico de primera línea. Se trata de una placa de acrílico o resina termoformada que se coloca sobre la arcada superior o inferior durante el sueño. Su función principal es proteger los dientes del desgaste y redistribuir las fuerzas de apretamiento. Existe en versión rígida, blanda y semirrígida, y cada tipo tiene sus indicaciones específicas.

Lo que la férula no hace: no reduce la actividad muscular mandibular ni trata la disfunción articular ni aborda el origen neuromuscular del bruxismo. Es una solución protectora, no curativa. Por eso, en pacientes con afectación muscular o articular significativa, la fisioterapia ATM es el complemento imprescindible.

Neuromoduladores (toxina botulínica / bótox para el bruxismo)

La aplicación de toxina botulínica en el masetero e, ocasionalmente, en el temporal es una opción terapéutica para el bruxismo severo con hipertrofia muscular. Los neuromoduladores bloquean temporalmente la transmisión neuromuscular, reduciendo la fuerza de apretamiento. El efecto dura entre tres y seis meses, tras lo cual es necesario repetir la aplicación.

Es importante entender que el bótox tampoco es un tratamiento causal: actúa sobre el músculo efector pero no modifica los circuitos neurológicos que generan el bruxismo. Tiene además un coste no despreciable y requiere profesional médico cualificado. En la mayoría de los casos se indica como complemento de la fisioterapia y la férula, no como sustituto.

Relajantes musculares

Algunos médicos prescriben relajantes musculares de forma puntual para romper el ciclo de contractura aguda. Su uso es temporal y sintomático. No abordan la causa del bruxismo y tienen efectos secundarios que limitan su uso continuado.

Abordaje psicológico y técnicas de gestión del estrés

Cuando el bruxismo tiene un componente de estrés o ansiedad claramente identificable, el trabajo con un psicólogo o psicoterapeuta puede ser determinante. Las terapias cognitivo-conductuales, el entrenamiento en relajación progresiva o el mindfulness han demostrado reducir la actividad muscular mandibular en pacientes con bruxismo de vigilia.

Fisioterapia especializada en ATM

La fisioterapia ATM es el núcleo del tratamiento cuando el bruxismo ha generado consecuencias musculares o articulares, que es lo que ocurre en la mayoría de casos que llegan a consulta.

Masajes para el bruxismo: cómo y cuándo ayudan

La musculatura masticatoria hipertónica y con puntos gatillo activos es uno de los hallazgos más constantes en pacientes con bruxismo. Los masajes terapéuticos sobre el masetero, el temporal y los pterigoideos son una herramienta de primer orden para reducir la tensión muscular, mejorar la vascularización y desactivar los puntos gatillo que generan dolor referido.

Masaje del masetero

El masetero es el músculo más potente del cuerpo en relación a su tamaño, y en personas con bruxismo puede desarrollar una tensión crónica notable. El masaje se aplica con técnica de presión digital progresiva a lo largo del vientre muscular, desde el arco zigomático hasta el ángulo mandibular. En la exploración clínica es frecuente encontrar puntos extremadamente sensibles que irradian dolor hacia el oído, los dientes superiores o la sien.

Masaje del temporal

El temporal es el músculo que «abraza» la cabeza por la zona de la sien. En personas bruxistas suele estar en tensión constante y es responsable de muchas de las cefaleas tensionales matutinas. El masaje sobre las fibras anteriores y posteriores del temporal puede aliviar significativamente la presión en la zona de la sien.

Masaje facial y automasaje para el bruxismo

El automasaje es una herramienta complementaria muy útil que el paciente puede hacer en casa entre sesiones. Las zonas clave son el masetero (pómulo-mandíbula), el temporal (sien) y los músculos suboccipitales (nuca). La presión debe ser moderada, mantenida durante 20-30 segundos en cada punto sensible, sin ser agresiva. El objetivo no es «romper» el músculo sino facilitar su relajación.

🙌  Masaje facial y automasaje: recomendaciones clínicas
El automasaje puede hacerse cada noche antes de dormir durante 5-10 minutos. Sin embargo, no debe confundirse con el tratamiento clínico de los puntos gatillo profundos —especialmente del pterigoideo lateral y medial—, que requiere técnica especializada y solo puede realizarlo un profesional. Si el automasaje genera dolor intenso o empeora los síntomas, es señal de que se necesita valoración profesional.

Ejercicios para el bruxismo: mandíbula, lengua y cuello

Los ejercicios terapéuticos son una parte fundamental del tratamiento con fisioterapia del bruxismo. Su objetivo es multiple: normalizar el tono muscular, reeducar la posición mandibular de reposo, mejorar la propiocepción articular y romper los patrones automáticos de apretamiento.

Posición de reposo mandibular

La posición fisiológica de reposo de la mandíbula implica que los dientes superiores e inferiores no están en contacto. Debe existir un espacio libre de entre 2 y 4 mm. La lengua debe reposar plana contra el paladar, y los labios deben estar ligeramente cerrados pero sin tensión. En personas con bruxismo de vigilia, la concienciación sobre esta posición es uno de los ejercicios más eficaces: simplemente recordar varias veces al día que los dientes deben estar separados.

Ejercicio de apertura controlada (pendular)

Se abre la boca lentamente, como si se siguiera el movimiento de un péndulo: primero descenso de la mandíbula, luego apertura máxima sin forzar, luego cierre lento. El movimiento debe ser simétrico. Si la mandíbula se desvía hacia un lado, el ejercicio incluye resistencia manual suave para corregir la trayectoria. Este ejercicio mejora la coordinación del sistema nervioso central sobre la musculatura masticatoria.

Ejercicios de movilidad cervical

La relación entre la columna cervical y la ATM es estrecha. Los ejercicios de rotación y flexión cervical suave, los estiramientos del esternocleidomastoideo y del trapecio superior, y la retracción cervical (el clásico «doble mentón») son complementos habituales del programa de ejercicios para bruxismo.

Ejercicios para el bruxismo antes de dormir

Antes de acostarse, una rutina de 5-10 minutos puede marcar la diferencia en la calidad del sueño y en la reducción del bruxismo nocturno. Los ejercicios más indicados son: respiración diafragmática con atención consciente a la relajación mandibular, estiramiento suave del masetero (apertura lenta con resistencia manual mínima), y la postura de reposo con lengua en paladar y dientes separados como ejercicio de concienciación.

⏱️  ¿Cuándo hacer los ejercicios y durante cuánto tiempo?
Los ejercicios de movilidad mandibular suelen pautarse 2-3 veces al día, con series cortas de 8-10 repeticiones. La constancia importa más que la intensidad. Es habitual que en las primeras semanas los ejercicios generen algo de tensión o incluso molestia leve: es normal si el tono muscular de partida es alto. Si aparece dolor agudo o los síntomas empeoran, hay que consultar antes de continuar.

Cross tape para el bruxismo: qué es y cómo se usa

El cross tape (también llamado kinesiotape reticular o neuraltape) es un parche adhesivo de pequeño tamaño, en forma de cuadrícula, que se aplica sobre la piel en zonas de tensión muscular o puntos de acupuntura. En el contexto del bruxismo, se coloca habitualmente sobre el masetero, el temporal o los puntos gatillo identificados en la exploración.

Su mecanismo de acción no está completamente establecido, pero actúa a través de la estimulación mecánica de los mecanorreceptores cutáneos, modificando la aferencia sensitiva local y reduciendo la activación del sistema nervioso simpático en la zona. Dicho de forma más sencilla: el ligero estiramiento que genera el parche sobre la piel «distrae» al sistema nervioso y puede contribuir a reducir el tono muscular local.

En fisioterapia ATM utilizamos el cross tape como coadyuvante del tratamiento manual, no como técnica aislada. Sus ventajas son que se puede mantener puesto varios días (incluso en la ducha) y que no tiene efectos adversos significativos. Algunos pacientes reportan una reducción notable de la tensión matutina durante los días de aplicación.

¿Qué ocurre si el bruxismo no se trata? Consecuencias a largo plazo

Las fuerzas que genera el apretamiento de los dientes durante el bruxismo pueden superar 10 veces las generadas durante la masticación normal. Eso supone una carga mecánica extraordinaria sobre estructuras que no están diseñadas para soportarla de forma sostenida. Las consecuencias, si el bruxismo no se trata, se acumulan progresivamente en diferentes niveles:

A nivel dental

Desgaste acelerado del esmalte, fracturas de cúspides, movilidad dental, recesión gingival y fractura de restauraciones (empastes, coronas, carillas). La muela rota como consecuencia del bruxismo es una de las urgencias odontológicas más frecuentes en pacientes bruxistas.

A nivel articular (ATM)

La sobrecarga mecánica crónica puede generar desplazamientos del disco articular, degeneración del cartílago articular, cambios en la forma del cóndilo mandibular (osteofitos, remodelación adaptativa) y, en casos avanzados, artrosis de la ATM. Una vez instaurada la disfunción articular severa, el tratamiento es más complejo, el pronóstico más incierto y el tiempo de recuperación se alarga considerablemente.

A nivel muscular y postural

La hiperactividad crónica de los músculos masticadores genera puntos gatillo miofasciales que irradian dolor hacia el cuello, el hombro y la cabeza. Es frecuente que pacientes con bruxismo severo desarrollen también cervicalgia crónica, tensión en el trapecio y alteraciones posturales compensatorias. La cadena de tensión puede extenderse hacia la zona dorsal e incluso lumbosacra.

A nivel estético y morfológico

Como mencionábamos antes, la hipertrofia crónica del masetero puede modificar el contorno facial, con un ensanchamiento progresivo de la mandíbula. También es posible encontrar asimetrías faciales si el bruxismo es unilateral o predominantemente unilateral. Algunos pacientes consultan por primera vez por motivo estético y en la exploración se constata que el origen es el bruxismo.

Bruxismo, ronquidos y apnea del sueño

Existe una asociación documentada entre el bruxismo de sueño, los ronquidos y la apnea obstructiva del sueño (SAOS). En personas con SAOS, los microdespertares generados por los episodios de obstrucción desencadenan actividad muscular mandibular que puede manifestarse como bruxismo. El tratamiento de la apnea puede reducir la frecuencia del bruxismo nocturno.

¿Cómo evitar el bruxismo? Medidas de prevención y hábitos

No siempre es posible eliminar completamente el bruxismo, especialmente cuando hay un componente neurológico o de personalidad relevante. Pero sí es posible reducir su intensidad y frecuencia adoptando determinados hábitos:

  • Control del estrés: técnicas de respiración diafragmática, meditación, mindfulness o ejercicio físico regular. No se trata de eliminar el estrés, sino de reducir la activación sostenida del sistema nervioso simpático.
  • Higiene del sueño: horarios regulares, limitar pantallas antes de dormir, temperatura ambiental adecuada. La calidad del sueño tiene un impacto directo sobre la intensidad del bruxismo nocturno.
  • Concienciación de la posición mandibular: mantener los dientes separados durante el día. Puedes usar recordatorios visuales (post-its, alarmas en el móvil) en los momentos en los que sabes que más aprietas.
  • Evitar la cafeína y el alcohol en exceso: ambos incrementan la activación del sistema nervioso y pueden empeorar el bruxismo nocturno.
  • Rutina de relajación antes de dormir: los ejercicios de movilidad mandibular y los masajes de la zona realizados de forma regular, pueden reducir de forma significativa la tensión de partida.
  • Revisión periódica con el dentista: para detectar signos de desgaste antes de que sean irreversibles y valorar si es necesario adaptar la férula.

Fisioterapia ATM para el bruxismo: en qué consiste el tratamiento

La fisioterapia ATM es el abordaje de elección cuando el bruxismo ha generado consecuencias musculares o articulares —que es el perfil de la mayoría de los pacientes que llegan a consulta. Mientras que la férula protege los dientes y los neuromoduladores reducen la fuerza muscular, la fisioterapia trabaja sobre las estructuras que han sido afectadas y sobre los mecanismos de activación que mantienen el problema.

¿Qué evaluamos en la primera visita?

La valoración en fisioterapia de la ATM es sistemática y detallada. Incluye el análisis del patrón de apertura y cierre mandibular, la identificación de restricciones articulares y puntos gatillo musculares, la evaluación de la postura cervical y su relación con la posición mandibular, y la exploración de los músculos suprahioideos, infrahioideos y cervicales que participan en la cadena tensional.

Técnicas de tratamiento

En función de los hallazgos de la exploración, el plan de tratamiento puede incluir:

  • Terapia manual articular: movilizaciones de la ATM para recuperar la amplitud de movimiento y mejorar la mecánica condilar.
  • Liberación miofascial: técnicas de presión y estiramiento sobre los músculos masticadores y la fascia cervical.
  • Punción seca: técnica de alta precisión para la desactivación de puntos gatillo en masetero, temporal y pterigoideos. Es especialmente eficaz en pacientes con dolor crónico y puntos gatillo consolidados.
  • Reeducación neuromuscular: ejercicios específicos para normalizar el patrón de apertura-cierre y la posición de reposo mandibular.
  • Técnicas neurales y craneales: cuando existe afectación del nervio trigémino o alteraciones del ritmo cráneo-sacro asociadas.
  • Cross tape y kinesiotaping: como coadyuvante entre sesiones, para mantener el efecto del tratamiento manual.
  • Educación terapéutica: uno de los pilares del tratamiento. El paciente que entiende qué está pasando en su cuerpo y por qué tiene más recursos para modificar los patrones que mantienen el problema.

¿Cuántas sesiones son necesarias? Depende de la severidad del caso y del tiempo de evolución. En bruxismos recientes con afectación muscular leve, 4-6 sesiones pueden ser suficientes para obtener una mejoría significativa y para que el paciente esté capacitado para mantener el resultado con los ejercicios en casa. En casos con disfunción articular establecida o con dolor crónico de larga evolución, el proceso puede requerir más tiempo y un trabajo más progresivo.

Fisioterapia para el bruxismo en Barcelona: por qué elegir un especialista en ATM

Cuando se busca fisioterapia para el bruxismo —ya sea en Barcelona o en cualquier otra ciudad— la distinción más importante que hay que hacer es la de fisioterapia general vs. fisioterapia especializada en ATM. La articulación temporomandibular tiene unas características biomecánicas y una inervación que la hacen diferente al resto de articulaciones del cuerpo. Requiere un fisioterapeuta con formación específica en disfunción craneomandibular, punción seca orofacial y trabajo integrado con el odontólogo.

En OsteoStudio, llevamos a cabo una evaluación completa de la ATM que integra la fisioterapia musculoesquelética con el enfoque osteopático craneosacral. Si ya tienes una férula indicada por tu dentista, la fisioterapia ATM complementa ese tratamiento abordando lo que la férula no puede resolver por sí sola: la disfunción muscular, la restricción articular y el patrón neuromuscular de apretamiento.

Si llevas tiempo buscando fisioterapia bruxismo cerca de ti en Barcelona y no sabes muy bien por dónde empezar, el primer paso es una valoración inicial en la que determinamos si existe disfunción de la ATM, qué estructuras están afectadas y cuál es el plan de tratamiento más adecuado para tu caso concreto.

Conclusión: el bruxismo tiene solución cuando se aborda en su totalidad

Apretar o rechinar los dientes es mucho más que un hábito nervioso. Es una señal de que el sistema nervioso autónomo está sometido a una carga que supera sus mecanismos habituales de regulación, y de que esa carga se está descargando sobre las estructuras más vulnerables del aparato masticatorio. El resultado, si no se interviene, es una cascada de consecuencias que va del desgaste dental a la disfunción articular, del dolor muscular a la alteración postural.

La buena noticia es que el bruxismo tiene tratamiento eficaz cuando se aborda de forma completa: protegiendo el diente con la férula, reduciendo la hiperactividad muscular con fisioterapia y neuromoduladores cuando estén indicados, trabajando sobre los mecanismos de estrés de base y manteniendo los resultados con ejercicios y automasajes regulares.

Si estás buscando un especialista en bruxismo en Barcelona y te reconoces en alguna de las señales que hemos descrito, en OsteoStudio estaremos encantados de ayudarte.